Últimamente he vivido de muchos pasados como aquellos, de los cuales obtengo el mismo resultado: una sonrisa efímera seguida de unas cuantas gotas de rocio... ¿Adicta a las lágrimas?
En realidad no, tan solo me resulta impensado aceptar que la mayoría de esos pasados a los cuales les intento cambiar el desenlace, son producto del mismo corazón que en algún momento se pronuncio como un puro sentir... quizás esa dificultad para comprender que el otro no logré apreciar cuanto sufre el otro... cuán capaz es de regalar sonrisas pensando un poco en los zapatos del de al lado...
En uno de esos tantos pasados sin futuro que pasaban por mi cabeza, frente al mar... escribía:
Imagina...
Imagina.. que en tus sueños puedes recordarme y amarme
Imagina... ese instante en aquél mundo pasajero
Imagina...que podemos decidir permanecer en el sueño
Finalmente, imagina que podemos seguir imaginándonos...
Sí, finalmente imagina que podemos seguir imaginándonos? Consuelo o desconsuelo más bien?. Los mismos ojos que han visto a ese corazón en pureza tal, lo han visto en veneno tal...
Mientras esas letras salían de mi mano y las discusiones del mejor final se desarrollaban en mi cabeza... una vez más recordé que sigo aquí... que vivir el ahora es la mejor receta... como decía el personaje de una gran película "Mi vida entera fue mirar para adelante, atrás no es mi jurisdicción."
No hay comentarios:
Publicar un comentario